Los mitos de la violencia contra la mujer

Publicado: 25 noviembre 2012 en Mundo

Hoy 25 de noviembre, día internacional de la lucha contra la violencia contra la mujer debemos reflexionar.

Estos son algunos mitos que rondan la violencia contra la mujer al interior de la familia y en el ámbito público, si crees en uno de ellos es urgente que te informes y NO los reproduzcas:

  • A la mujer le gusta que le peguen: no, la cuestión es más compleja, no le está pegando un desconocido, le está pegando el hombre que ama, el padre de sus hijos, la persona en quien confió. No es nada fácil pasar de verlo como el hombre amoroso que a veces es cuando trae flores y chocolates para pedir perdón, a verlo como el delincuente que es. Porque la violencia al interior de la familia es DELITO con cárcel, por tanto es un delincuente.

    Además este es un tipo de fenómeno cultural e histórico muy arraigado en una sociedad como la colombiana; donde hijos e hijas han visto como normal que el hombre ejerza cierto grado de control y violencia en el hogar sobre tanto hijos/as como esposa. Muchas mujeres no lo han visto como lo que es: violencia en su contra. Y no sólo ella, a la sociedad entera le tomó siglos empezar a legislar sobre esta conducta, sólo hasta 1994 (Ley 294) empezamos a tratarlo como el delito que es. Y hoy la resistencia a tratar este tema en serio y nó como ”líos de faldas” o ”asuntos de viejas” es latente tanto entre políticos, como en la rama judicial, en la sociedad en general. Entonces nó le eches la culpa a la mujer de nuevo. Ella es la víctima y NO la culpable!

    Seminario Internacional Justicia para las Mujeres, Cali 23-24 novimebre 2012

  • Ella lo provoca: nada justifica la violencia contra la mujer. Culturalemente a las mujeres nos han asignado el rol de ser obedientes y al hombre el rol de disciplinar a su mujer (primero el padre y después el esposo). Si ella baila con otros hombres en una rumba, si se viste con minifalda, si trabaja aunque él se lo haya prohibido, si sale con sus amigos/as, si va a visitar a su madre o su familia aunque él lo haya prohibido, si no tiene la casa limpia como él quiere o no tiene el almuerzo hecho cuando él llega, NO le dá el derecho a él a pegarle, maltratarla verbal o físicamente! Ni siquiera si ella es infiel. Qué tal que las mujeres anduviéramos matando a los tipos por infieles… en este momento habrían muy poquitos de ustedes con vida.
  • Las mujeres también son violentas: Aquí nos vamos a las cifras. Según el informe Comportamiento de la Violencia Intrafamiliar en Colombia 2011 del Instituto de Medicina Legal, este instituto conoció 89.807 casos de violencia intrafamiliar durante el 2011, 371 casos más que en el 2010. ”Y de la misma manera que en años anteriores y en la violencia sexual, las mujeres fueron las víctimas principales, sobre todo en la violencia de pareja, en la que ocuparon el primer puesto con 88,4% en comparación con 11,5% de los hombres.

    La vivienda, las horas de la noche y los fines de semana fueron las características espacio-temporales en las cuales se registró el mayo número de casos de violencia intrafamiliar”.

Estas cifras de Medicina Legal son la punta del iceberg de este problema. En el trabajo que he estado realizando los últimos casi 6 meses en las comisarías de familia de Cali, muchos son los casos de violencia contra las mujeres que no llegan al conocimiento de Medicina Legal. Una mujer que llegue con el brazo hinchado, con morados en el pecho u otras lesiones, no son enviadas regularmente para ser revisadas por Medicina Legal. Así que estos casos se pierden. Pero además está la violencia verbal y psicológica. Una mujer de estrato sies, cuyo esposo era un reconocido médico cirujano me decía: ”él me anuló totalmente sin tocarme una sóla vez. No me pegaba, me anuló como ser humano, psicológicamente. Cuando tuve mis hijos por ejemplo se los llevaba de días de nacidos porque me decía que yo no servía para madre, y me dejaba encerrada con la leche chorriándome de los pechos. De ser una mujer segura de mí misma, profesional. Pasé a ser nada. Insegura. Sin amor propio. Totalmente anulada como ser humano”. Pero ese tipo de violencia por no mostrar pruebas físicas, no llegan a Medicina Legal.

En el transcurso de mi investigación me encontré con mujeres que eran encerradas bajo llave, obligadas a tener relaciones sexuales (violadas) o amenazadas de muerte por sus compañeros si ellas tomaban la decisión de dejarlos. Todos estos casos no llegan a Medicina Legal. Y afectan primariamente a las mujeres.

Aunque hay algunas mujeres que pueden ser violentas, no se puede negar la naturaleza de este fenómeno que principalmente afecta a las mujeres.

  • Esta violencia ocurre sólo en estratos bajos: No. Esta violencia atraviesa las clases sociales, la raza, creencias religiosas y está presente en muchos contextos culturales. Lo que puede variar es la forma en que se les busca una salida. En las clases sociales más altas quizás no se acude a una comisaría de familia y la reserva debe ser máxima. Cada uno contrata sus abogados/as.
  • Esto es sólo un tema de mujeres/viejas: No. La violencia contra las mujeres afecta a toda la sociedad. Las mujeres somos el 50-52% de la población. No somos una minoría como nos quieren hacer aparecer. La violencia contra las mujeres resulta en mujeres ”anuladas como persona” y una sociedad que quiera progresar no puede permitir que la mitad de su población esté en potencial riesgo de ser ”anuladas como personas”. Además tenemos mujeres que no pueden ir a trabajar los días sigueintes a una paliza, hijos e hijas que ven y viven la violencia y que inevitablemente la reproducirán tanto en el ámbito público como el privado. Coarta los sueños y aspiraciones de la mitad de la población al ser objetos de discriminación en el trabajo, en la casa, en los espacios públicos que hoy por hoy no están hechos para que siquiera podamos caminar tranquilamente. Una mujer que no pueda decidir sobre su cuerpo y si quiere o nó ser madre, es un retroceso para la sociedad en general, resulta en hijos/as no deseados/as, incrementa la pobreza según estudios y es apenas lógico cuando tener un hijo/a cuesta esta vida y la otra en un país que no asegura salud, educación de calidad y recreación a los menores y que además le asigna a la mujer la responsabilidad total por los hijos/as. (Es impresionante el número de hombres padres que tienen que ser demandados para que siquiera les den cualquier apoyo a sus hijos/as).
  • Por qué no lo deja? : Es lo que todxs queremos. Pero esa no es la solución definitiva. En el primer punto esbozo algunos problemas que se pueden presentar para que una mujer decida dejar una relación, pero aqui se requiere igual más investigación. Sin embargo lo que sí es cierto es que el hecho de que una mujer violentada por su pareja lo deje o acabe con la relación no es de ninguna manera una garantía para que la violencia cese. De hecho en mi investigación quedé con la no despreciable cifra de 77% de ex-parejas que eran las agresoras de las mujeres violentadas. La violencia había empezado en la relación, después de un proceso de empoderamiento la mujer decide dejarlo. Pero esta decisión no es aceptada fácilmente por lo hombres que viven aún con el patrón cultural patriarcal de que una vez que fué ”su mujer”, siempre seguirá siéndolo. Acosan, persiguen en el trabajo, en la casa, en donde la mamá, mandan cartas al trabajo del nuevo pretendiente, amenazan al muchacho que empezó a salir con ella, amenazan a las redes de apoyo de la mujer separada, amenazan con quitarle los hijos/as en común, la culpan de ser ”mala madre” o ”mal ejemplo” para sus hijos por tener el atrevimiento de querer vivir sola. Inclusive pretenden seguir imponiendo control: ”yo me separo pero ella no puede trabajar. Yo la mantengo”.

    Todos estos son casos de la vida real. Los ex-esposos o ex-compañeros son hombres peligrosísimos en la vida de una mujer.

  • La violencia ”intrafamiliar” es un asunto privado: La violencia contra la mujer ocurre en muchos ámbitos. Uno de ellos es al interior de la familia, y de hecho los estudios muestran que el lugar más peligroso para una mujer es su propia casa. Por lo esbozado en el punto 5 esto no es asunto privado. Nos compete a todos y todas como sociedad. Y además es un tema de derechos humanos. Las amenazas de muerte, la intimidación, los golpes, violaciones sexuales, asesinatos son todos violaciones de derechos humanos que si no ocurrieran al interior de la familia nadie discutiría su naturaleza.
  • Es importante mantener la armonía y unidad familiar: la unidad y la armonía familiar no pueden estar jamás por encima de los derechos humanos de sus integrantes. La armonía familiar no puede recaer en los hombros de las mujeres.

Por qué tenía la falda tan corta? En cuanto a la violencia sexual que se puede dar tanto al interior de la familia como afuera de ella (aquí también hay estudios que muestran que el agresor casi siempre es algún hombre que la mujer conoce; amigo, vecino, ex-novio, novio, jefe etc) tenemos que tener claro que la responsabilidad siempre es de parte del agresor. La falda o historia sexual de ella no tiene nada que ver con el hecho de que el agresor abusó sexualmente de su víctima. Es hora de empezar a enseñarle a los hombres a no violar. Y no como ahora, enseñarle a las mujeres a evitar ser violadas.

El agresor es enfermo mental, estaba borracho, tenía ira e intenso dolor: El agresor es muchas veces un hombre normal, común y silvestre que sabe lo que hace y cómo lo hace. Estaba borracho pero no le pegó al taxista ni al mesero y mucho menos a los amigos. La ira e intenso dolor no lo justifica, porque ese mismo sentimiento tenemos las mujeres cuando nos la han jugado y no por eso vamos a matar a nadie, a nosotras nos educan para contrlarnos, a ellos los educan para ser ”machitos” y ”hacerse respetar”. Es cuestión cultural y el agresor es, como dicen por ahí; un hijo sano del patriarcado.

Si queremos empezar a combatir la violencia contra la mujer, tenemos que empezar por combatir estos mitos que están presentes en legisladores/as, en periodistas que reportan mal las noticias, en los jueces que toman decisiones en estos casos, en los y las fiscales, en los y las abogadas, y en usted. Creerse estos mitos y no combatirlos es re-vicitimizar a las mujeres víctimas de violencias. Entonces piense en lo que piensa y en lo que dice. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s