Audiencia Pública en Caloto, Cauca

Publicado: 24 junio 2012 en Política colombiana

El viernes 22 de junio se realizó en el hipermilitarizado Caloto (Cauca) una audiencia pública sobre el conflicto armado en el norte del Cauca y el sur del Valle convocada por el senador Alexánder López. A esta audiencia fueron invitados los ministros de defensa, de salud y del interior pero ninguno fué. Mandaron eso sí unos funcionarios y funcionarias en su reemplazo, gente que lastimosamente, por el carácter jerárquico en los trabajos aquí, no pueden tomar la más mínima decisión.

Esta zona (norte del Cauca y sur del Valle) están sufriendo enormemente por el conflicto armado.  Uno de los problemas más grandes es la militarización de la zona por cuenta del llamado Plan de Consolidación. Este plan intenta poner al ejército en todos los rincones del lugar y además hacer que las poquísimas obra sociales vengan de mano de los militares. La consigna de los movimientos sociales en la audiencia fué: “El desarrollo no puede llegar con un fusil en el hombro”.

La gente de Florida (Valle) se quejó de la presencia de la base militar en la zona y dijeron que era común que el ejército se resguardara entre la comunidad cuando habían combates, lo cual pone en peligro a los y las pobladoras del lugar. Hoy poy hoy, en la zona de Pradera, Florida, Miranda (Cauca) y alrededores hay alrededor de 20 000 desplazados y desplazadas, “es una catástrofe humanitaria” como la calificó el senador Alexánder López.

Roger Escobar Gómez, representante de las organizaciones afrocaucanas recordó que a inicios de mayo se realizó una Minga por la Vida, el Territorio y la Paz, esa es la propuesta de las comunidades. “Necesitamos un espacio de diálogo y de paz con el gobierno. Cuáles son las garantías de desarrollo que tenemos en el norte del Cauca? Cómo nos vá a beneficiar a nosotros el TLC? O va a significar que las transnacionales sólo van a venir a coger nuestro recursos naturales?” le preguntó a la mesa, compuesta por el senador López, el senador Juan Carlos Laserma, el gobernador del Cauca Temístocles  Ortega, el alcalde de Caloto, el defensor del pueblo.

Las transnacionales mineras en la zona fueron definidas como un grave problema que afecta el medio ambiente además de causar desplazamientos de gente. Los pobladores del Valle del Patía, que también llegaron hasta Caloto denunciaron que el agua del río Guachicono está contaminada por los químicos de la minería y que las poblaciones en la zona no pueden usar el agua del río como siempore lo han hecho.

La gente de Toribío se quejó de que cada 15 días hay combates entre las FARC y el Ejército y que la población siempre queda en el medio. Los niños y niñas de Toribío tienen que ser sacados/as de sus clases y ser conducidos/as en bus en medio del fuego para sacarlos del combate.  El alcalde de Toribío dijjo que la vida en su pueblo ha cambiado mucho: “Ya la gente no le dá ganas ir a pasear, de  hacer su paseo de olla o tomarse una cervez por ahí”.

No obstante la militarización cuya justificación se dice que es garantizar “seguridad”, los asesinatos de líderes de reclamantes de tierra son un problema gravísimo para las organizaciones, para la restitución de tierras y en últimas para la paz en la zona. Además de los asesinatos se vienen presentando detenciones masivas de líderes de organizaciones sociales, algunos de los participantes tenían pancartas con los nombres de sus “detenidas” (porque todas las que nombraron eran mujeres), pidiendo por su pronta libertad. Una de ellas era Mildred Mora, que en la pancarta se veía que era una mujer jóven acusada de rebelión.

Los y las habitantes también se quejaron de que en el 2012 sólo fueron asignados 3 000 millones de pesos por el gobierno nacional para compras de tierras para los afrodescendientes. Ese dinero es para toda Colombia y para todo el año y para todos y todas las afrodescendientes que reclaman tierras. “Con eso no se compra sino sólo la finca San Rafael” bromearon unos representantes de los afrocaucanos.

El tema ausente en esta reunión fué cómo afecta la guerra a las mujeres del norte del Cauca y el sur del Valle. Las mujeres se hicieron presente en el público y dos de ellas hablaron pero no en causa propia, como siempre nos han acostumbrado a hablar por otros, ellas esta vez también hablaron por “todos” y se olvidaron de hablar de “ellas”. También es cierto que en un entorno así de público a muchas mujeres les dá vergüenza hablar de lo que pasa con ellas en la guerra.

Ante las quejas, exigencias y propuestas de paz de las organizaciones de la zona, la viceministra del interior, Maria Paulina Riveros Dueñas trató de explicar en un lenguaje muy técnico y desprovisto de sentimientos, reflexiones, solidaridad o cualquier otro tipo de humanidad para con los relatos de sumo dolor que habían expuesto las organizaciones sociales, que hay un “Plan de Promoción y Prevención para los Derechos Humanos” desde el ministerio. Se trata de un plan que funciona así: se convoca primero a todas las autoridades locales con las que se va a trabajar, se define un equipo técnico que va a la zona y hace un diagnóstico de las situación de derechos humanos y después se definen unas acciones a tomar. Por ejemplo: se hace una lista de las personas que necesitan protección y se les dá protección. “Dígame ud. Sr. Gobernador cuándo quiere que le mande el equipo técnico?” preguntó la Sra. Riveros.

Después habló el enviado por el ministerio de defensa, el General Jérez Cuéllar, comandante de la Fuerza Apolo, que está cumpliendo deberers del Plan de Consolidación: “los malos son el 6 frente de las FARC, los buenos somos nosotros”, le dijo el comandante a la población. Además les informó que “tengo indígenas en mis filas, sabemos lo que ustedes sienten. El enemigo está allá [señalando a las montañas], unámonos!”. Y dió su número de teléfono para que todos y todas lo llamen para entablar un diálogo.

Lo que queda claro después de esta audiencia es que el Estado y la población hablan lenguajes muy distintos. Las poblaciones hablan de proyectos de vida, el estado de planes de acción inmediatistas y miopes, la población habla de que hay que garantizar la vida digna, el Estado pregunta quiénes necesitan medidas de protección, la población habla de modelos de desarrollo sostenibles, el Estado no discute su modelo de desarrollo, la población habla de que la guerra no le conviene a nadie y debe parar, el Estado habla de “buenos” y “malos” y pide a la población unirse a la guerra.

El senador Alexánder López trató de hacer que estos dos lenguajes se encontraran en algún punto, pidiéndole más inversión social en la zona al gobierno (cosa que él tratará de impulsar desde su curul en el senado) y además dijo que como miembro de la Comisión de DDHH del Senado serían revisados los casos de detenciones masivas y de asesinatos en la zona.

Para una próxima audiencia, sería bueno que los funcionarios y funcionarias que reemplazan a los ministros por lo menos fueran menos tecnicistas. Puesto que de todas formas no pueden tomar decisiones, deberían poder liberarse de la camisa de fuerza que se ponen cuando llegan a un puesto público y tocarse, dejarse tocar por la realidad del conflicto en las regiones. Esto no es una oficina gris y fría en Bogotá. Aquí no podemos ser tan “fríos y frías”.

Faltaron mujeres en la mesa

El General Jérez Cuéllar, comandante de la Fuerza Apolo

comentarios
  1. […] 22 de junio pasado estuve en una audiencia pública en el municipio vecino de Toribío, Caloto. Ahí los pueblos indígenas, mestizos y […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s