Armados hasta los dientes

Publicado: 11 enero 2012 en Jóvenes, Política colombiana

El letrero “Prohibido el ingreso de armas, escoltas y personalizados” está colgado al ingreso del gimnasio donde acostumbro a ir diariamente.  La primera vez que lo ví me impresionó pues después de haber vivido en una sociedad sin muchas armas andantes (Suécia) me parecía bastante fuerte ver este letrero al ingresar a un lugar donde por lo menos yo, sólo llevo una toalla y una botella de agua.

Estos letreros en gimnasios, en el bus y otros lugares públicos dan cuenta de una sociedad enferma. Una sociedad armada. En Cali según cifras publicadas por El País en el artículo Una ciudad armada hasta los dientes fueron cometidos 1870 muertes violentas, de las cuales el 88% ocurrieron con un arma de fuego. Y resalta: “Es más, en Cali el 85% de los 23.394 homicidios que se presentaron durante los últimos 15 años, fueron causados por balas, perdidas o dirigidas. y muchas de ellas disparadas desde armas con salvoconducto, legales y originales. Disparadas por ciudadanos”.  Osea que tenemos armas legales involucradas.

Además en un recuadro, El País informa que el 33% de los detenidos con pistolas o revólveres ilegales tienen entre 18 y 25 años de edad. Y que según la III Brigada, por cada arma legal se presume que hay tres ilegales. En el 2011 el Ejército entregó 3590 salvoconductos. Si se sigue la teoría de la III Brigada, significaría que se habrían aumentado en cerca de 10.770 armas ilegales en Cali durante el mismo año.

Espeluznante!

Letrero en el gimnasio

En Bogotá las cifras son de 1600 aseisnatos durante el 2011 (270 menos que en Cali, que tiene una población 3 veces menor a Bogotá!) y de ellos 1016 fueron con armas de fuego. Y la medida de Petro es consecuentemente restringir las armas de fuego en la ciudad. Me parece una muy buena medida. Difícil de cumplir pero hay que intentarlo y hay que hacerlo. Hay que ponerlo en el debate y actuar. Muy seguramente los dueños del negocio de la armas legales e ilegales (que por ahí se rumora es la misma policía) van a oponerse. El negocio de las armas es enorme y no solamente en Colombia, pero hay que tocarlo si queremos una sociedad más o menos decente para vivir. Donde las peleas sean dirimidas por otra vía que por un arma de fuego.

En Cali la policía se adelantó a lo que dijera el alcalde electo y pidió fué la siguiente medida: toque de queda para los menores de edad. Mi oposición a esta medida me causó muchos críticos en twitter.  Al parecer a muchos caleños les gusta la propuesta según lo que publicaron los medios.

Mi oposición se debe a:
1.- No son sólo los menores de edad que causan la inseguridad en la ciudad. Como dice arriba: el 33% de los detenidos con armas ilegales están entre los 18 y los 25 años de edad. A ellos no les tocaría el toque de queda.

2.- Porqué restringir al conjunto de jóvenes menores de edad por lo que hacen unos cuantos? La propuesta me parece abusiva y coarta la libertad de ciudadanos, el hecho de que sean menores de edad no significa que no sean ciudadanos con los mismos derechos y deberes. Algunos argumentan que un menor de edad no tiene nada que hacer en la calle después de por ej. las 22.00 horas. Pero es que en el rango “menor de edad” cabe un jóven de 17 como un niño de 4. El jóven de 17 inclusive quizás necesita trabajar – porque he ahí que en nuestra ciudad tenemos mucha pobreza. O también tiene un hobbie que sólo lo puede realizar por la noche (en mi caso eran las clases de baile de las cuales salía muy tarde en la noche). O lo que sea… hacer un trabajo de grupo para la escuela, jugar fútbol con los amigos… porqué creemos que todos los jóvenes salen a delinquir? y fuera de eso, las reglas en cada casa son de cada casa, dejemos de ser puritanos y exigir que todas las familias se comporten igual y pongan a dormir a sus jóvenes a las 8. pm. No todas las familias tienen las mismas condiciones económicas y de educación necesarias, ni cuentan con con el apoyo necesario para vivir y tener reglas de familias burguesas.

3.- La propuesta es policiva y únicamente policiva. Dónde están las medidas sociales? Soy humanista y tengo muy claro que ningún muchacho nace criminal, se hacen criminales. Lo que hace o no hace nuestra juventud es un fiel reflejo de lo que hacemos o no hacemos los adultos. Para educar a un hijo no hay que estarle repitiendo que haga así o asá. Hay que darle el ejemplo. Un niño no hace lo que le digas que haga, sino lo que te vé hacer. Qué ejemplo le damos a nuestros jóvenes? Qué sociedad les damos para vivir? Aquí nunca hay plata para invertir de verdad en los jóvenes: campos deportivos, profesores capacitados, psicólogos en las escuelas, educación sexual, oportunidades de aprendices y perspectivas de trabajo cuando salgan de estudiar. Un muchacho ocioso o maltratado es muy probable que no se convierta en un ciudadano de bién… sinó que poco a poco se vengue de la sociedad que le dá la espalda.

4.- Considero que un problema grave de seguridad son las armas de fuego y eso lo demuestran las estadísticas de muerte. Entonces ataquemos a esos aparatos de la muerte. Porqué tenemos que andar armados? Así de sencillo. Restringir el comercio de armas y punto. Pero quizás esto no le conviene a la Policía? Porqué la Policía en Cali no propone algo así si ya el debate está sobre el tapete?

5.- La Policía tiene muy poca legitimidad en los barrrios populares de Cali. Hace unas semanas una madre que vive en el distrito de Aguablanca (barrios muy pobres de Cali) comentaba que por su cuadra la Policía fué a detener a un niño de 14 años que andaba robando en el barrio y que era un “sirirí” – (alguien que molesta mucho – cometía muchos delitos en el barrio). Pues bién, los amigos del muchacho, en edades entre los 12 y los 16 se fueron contra el policía que lo estaba deteniendo y le quemaron la moto policial en la que iba. Al policía le tocó salir de allá sin moto y corriendo para que los muchacho no le fueran a agredir más. Y es que los muchachos no ven a la policía como una autoridad sino como una banda más. Lastimosamente son demasiados los policías deshonestos y la institución tiene falta de legitimidad. Quizás la policía debería verse a sí misma y empezar con un depuramiento y un portazo a los miembros deshonestos, aquellos que venden armas, que encubren delitos o los cometen ellos mismos. Los muchachos en los barrios no son ciegos ni bobos. La policía tiene que ganarse el respeto, eso no viene por añadidura al uniforme.

Comprendo que muchos caleños estén desesperados con esto de la inseguridad y que muchos vean en las medidas policivas una salida rápida al problema. Pero hay que pensar con cabeza fría y atacar los problemas de raíz. Un muchacho sin oportunidades, que se sienta abusado o maltratado o que simplemente sólo haya aprendido la violencia y tenga ganas o necesidad de robar y matar hará en el día lo que no pueda hacer en la noche.

La pregunta es: cómo nos vamos a proteger de esas máquinas de la muerte disparadas por menores de edad Y adultos? Con o sin salvoconducto?. Yo creo que Petro empieza con algo interesante. Aunque le saldrán muchos enemigos que perderán fuentes de ingresos… estará la Policía entre aquellos?

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