Las mujeres en las directivas

Publicado: 23 mayo 2011 en Mujeres

La revista Semana que era para el 2-9 de mayo trae una recopilación de las 100 empresas más grandes de Colombia – y las 900 que le siguen.

La más grande es Ecopetrol, con un porcentaje importante de participación del estado colombiano. Después le sigue el Grupo EEPPMM – Empresas Públicas de Medellín, totalmente controlada por el municipio y en tercer lugar Almacenes Exito, una empresa privada. EMCALI viene apareciendo en el puesto 42, lo cuál es una muy buena clasificación teniendo en cuenta todos los problemas por los que ha pasado la empresa y el afán privatizador de la administración de Alvaro Uribe.

El poder empresarial en una economía tan neoliberal como la nuestra es clave. Muchos ministros hoy en el poder salen de las juntas directivas de estas empresas, y regresan a ellas cuando su actividad política se acaba o quieren tomar una pausa. Las llamadas puertas giratorias, del sector privado al público y viceversa. Cosa que no siempre conviene, pues el poder económico de las empresas usado muchas veces para influenciar la legislación muy rara vez nos favorece a los consumidores/ciudadanos. O sinó veamos nada más el escándalo en la Salud!

Junta directiva de Bavaria

En todo caso, lo que más me llamó la atención de esta recopilación fueron las fotos con las descripciones de las juntas directivas de algunas de las más grandes. La presentación que hace la revista la titula así: “Los Hilos del Poder” y abre de la siguiente forma: “En las juntas directivas de las compañías colombianas está el verdadero poder empresarial del país”. Continúa así: “La mayoría de las empresas quieren tener juntas de lujo y para ello llaman a destacados profesionales, exministros o empresarios a ser parte de estos cuerpos colegiados”. Y termina así: “Estas juntas directivas tienen grandes tareas, pero también enormes responsabilidades con la sociedad y los accionistas”.

Entonces veamos cómo están conformadas las juntas directivas de algunas de las empresas más grandes del país, presentadas por Semana:
Grupo Aval:       14 directivos – de ellos 1 mujer.                  Bancolombia:           7 directivos, 0 mujeres
Bavaria:               10 directivos – 0 mujeres                              Carvajal:                 9 directivos, 0 mujeres
Ecopetrol:            9 directivos – 0 mujeres                               EPM:                         9 directivos, 2 mujeres
Grupo Nutresa: 7 directivos- 0 mujeres                                Inversiones Argos: 7 directivos, 2 mujeres
Grupo de Inversiones
Suramericana:   7 directivos , 0 mujeres                                 Almacenes Exito:  9 directivos, 0 mujeres
Exxon Mobil:    13 direcitvos, 3 mujeres

En sólo esta muestra, tenemos un total de 101 miembros de juntas directivas de los cuales 8 son mujeres. Es decir un 7,92%. Al parecer una junta de lujo no requiere de mucha participación femenina.

Esto es claro una muestra muy poco científica pues deberíamos tomar en cuenta por lo menos las juntas directivas de las 100 empresas para tener valores más cercanos a la realidad, pero es por lo menos una muestra que nos dá un indicio de quienes son los que tienen el poder empresarial en el país: en su mayoría hombres blancos  (no hay indígenas ni negros tampoco en estas directivas, y mucho menos mujeres indígenas o negras).

Algunos pensarán que qué importa que las empresas privadas sean manejadas mayoritariamente por hombres, y que de todas formas ellos pueden hacer lo que quieran pues son justo eso, privadas. Pero entre estas hay empresas estatales muy importantes donde tampoco se vé la participación de la mujer. Y preocupa que si estamos de acuerdo en que el poder empresarial es un poder muy fuerte en la economía de mercado, un poder que tiene mucha influencia en los entes del estado a través del lobbying y su cercanía familiar y amistades, pues debería preocuparnos que ese poder esté tan fuertemente influenciado por la visión masculina de la vida. Por la visión masculina y blanca de la vida.

Lo peor es que si uno mira a otros entes de poder y organización en nuestra sociedad, las cosas no son mucho más alentadoras. En nuestro congreso tenemos sólo el 14% de representación femenina. Y aún los hombres se rasgan las vestiduras para no dejar que más mujeres lleguen a estos altos cargos.  La ley de cuotas del año 2000 no ha sido muy efectiva, porque sencillamente no se cumple con ella.  Aunque cada vez son más las mujeres graduadas de la universidad y con posgrados, aún se considera que el problema radica en que “no son capaces”. Uno de los argumentos mayores acostumbra a ser que “no debería importar el género, sino que la persona sea capaz, tenga todas las aptitudes necesarias para el cargo”.

El problema reside en que aquello que vemos como “apto” o “capaz” normalmente tiene mucho que ver con nuestras propias expectativas y el bagage cultural que tenemos, nuestra forma de ver el mundo. Esas ideas son difíciles de cambiar de la noche a la mañana pues nos aferramos a ellas, esa es la forma en que funciona el mundo desde nuestro punto de vista y así debe permanecer, sino se nos viene el mundo encima. Estamos acostumbrados a tener jefes hombres (hombres y mujeres por igual) así que seguiremos pidiendo jefes hombres ( de hecho en dos lugares de trabajo de amigas mías, las mujeres pidieron un jefe hombre cuando tuvieron la oportunidad de dar su opinión!). Nos han educado a no ver a las mujeres en cargos de mando, a menos que se trate de mandar en la cocina!

Ni aún aquellos que se dicen luchar contra “el sistema”, aquellos que ven la vida y la sociedad de forma “alternativa” toman pasos concretos para democratizar sus organizaciones. La CUT, Central Unitaria de Trabajadores, celebró el viernes pasado 25 años de existencia. En 1986 fué elegida la primera junta directiva y de esa junta compuesta por 22 personas, sólo una era mujer; Bertina Calderón. Como dato curioso el primer presidente se llamó Orlando Obregón y el vicepresidente era Angelino Garzón, nuestro actual vicepresidente de la república.

25 años después, la CUT aún sólo tiene una mujer en una junta directiva de 20 personas. Aún cuando han sido creados Departamentos de Mujer a nivel nacional y departamental, las mujeres sindicalizadas son muy pocas y las que están en cargos directivos son mucho menos. La subdirectiva con mayor número de mujeres es la del Valle, cuenta con 4 mujeres en la directiva de un total de 15 miembros, para un total de 26,6 %.

Y como otro dato curioso, al evento de celebración de los 25 años de la CUT, organizado por dos mujeres de la directiva, no asistieron los demás directivos. Ni siquiera se dignaron a colaborar mandando invitaciones. Aún así el evento les salió magnífico y muy bién organizado, manteniendo el orden (de no ser porque el presidente de la CUT Valle, Alvaro José Vega, se apareció de la nada para hablar por cerca de una hora sin estar en el programa y no dejando seguir con el mismo! Desapareciendo después de haber hecho semejante grosería!).

Después se escuchan preguntas cómo esta: “Porqué vienen las mujeres a dárselas de víctimas?, si sabemos que no depende del sexo sino de si es capaz o nó?, si tiene convocatoria o nó? Si van a defender a la clase trabajadora o nó? Porque muchas mujeres han atacado la clase trabajadora”.

Pues también los hombres han atacado a la clase trabajadora! Eso no se trata de que todas las mujeres somo iguales y debemos ser vistas sólo como mujeres/madres, sino que como seres humanos, con pertenencia a clase, raza y género de la misma forma que un hombre, a que se nos respete la educación y preparación que tenemos y que muy bién puede servir en la empresa, en la organización y en el estado. Y si los sindicalistas no reflexionan sobre el papel importante que tiene la mujer tanto dentro de la sociedad y el mundo laboral, pues no deben venir a dárselas de víctimas y quejarse porque sólo tienen el 4% de la población activa con membresía en un sindicato. El sindicato es un territorio machista, igual que la empresa grande, que la multinacional y que el Estado. Lo es porque actúa de esa forma, considerando el papel de la mujer como de apoyo al hombre, escribiendo cargas y saliendo a marchar, pero no dando un discurso o dirigiendo la organización. Y si sigue así de atrasado no tendrá capacidad de convocatoria y fuerza para hacerle frente a todo aquello a lo que quieren hacerle frente.

Quizás el más avanzado en esta materia ha sido el Estado con su ley de cuotas. Necesitaremos ley de cuotas para la empresa privada y las organizaciones sociales? En ese caso no sería un regalo para las mujeres, sino un reconocimiento a la enorme labor que ya realizan las miles de funcionarias, profesionales y activistas que hoy no son ni tenidas en cuenta, únicamente por su género. Sería pagar una deuda histórica con la mitad de la población.

Junta directiva, Grupo Aval

Junta directiva, Bancolombia

Junta directiva - Carvajal

Junta direcitva - Ecopetrol (la única mujer de la foto, salió este año y es reemplazada por un hombre)

Junta directiva - Empresas Públicas de Medellín

Junta directiva - Grupo Nutresa (antigua Nacional de Chocolates)

Junta directiva - Inversiones Argos - (sale un hombre de la foto grande, y entra una mujer - foto chiquita)

Junta directiva - Grupo de Inversiones Suramericana

Junta directiva - Exito

Junta directiva - Exxon Mobil

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