Enemigo para rato

Publicado: 6 enero 2011 en Antropología, Política colombiana

Siempre hay un “enemigo”. Si tenemos la precaución de mirar la historia y estudiarla (es que si nó nos condenamos a repetirla!), vemos como los “grandes” líderes apuntan con su dedo índice al gran enemigo. Todos los males habidos y por haber son culpa de el enemigo. Si hay desempleo, violencia, pobreza, falta de confianza inversionista, es por culpa de el enemigo. Teniendo un enemigo es también más fácil unirse. Unir un pueblo, un grupo de gente, una ciudad. Lo que sea. Si no pregúntenle a los españoles. Gallegos, catalanes, vascos, los de Valencia etc, todos detrás de su selección. Porque iba a enfrentarse a otros. Es lógica del deporte. Y parecido funciona la política.

Los romanos llamaban bárbaros a los que no eran romanos. Eran sencillamente pueblos a combatir y el pueblo romano debía unirse contra los bárbaros. La iglesia católica cometió barbaridades y unió sus creyentes en contra de los musulmanes en sus cruzadas. Uno de los hechos más horripilantes de la historia (después vendrían muchos cometidos por esta iglesia, y muchas otras, y por eso, de las iglesias librémonos mejor). En la Edad Media europea los gitanos eran una especie de enemigo. En los años 30 Hitler subió al poder en época de crisis económica, y eligió sus enemigos: los judíos, los comunistas, los gitanos y los discapacitados. A todos los mandó a la cámara de gas.  Ellos eran los culpables de todas las desgracias de los alemanes – tenían empresas, tenían almacenes, tenían trabajo, robaban el trabajo de los alemanes, tenían una conspiración internacional. Desde el 11 de septiembre el enemigo es el terrorismo. La cosa es que terrorista puede ser cualquiera. Me parece un término muy parecido al de “bárbaro” de los romanos. No solo grupos como Al Qaida pueden ser terroristas. En cada país el concepto de terrorista se usa dependiendo de a quién se le echa la culpa de los males. Ejemplo en Europa los partidos de extrema derecha se rasgan las vestiduras intentando mostrar un gen violento que supuestamente tendrían los inmigrantes. Los árabes vendrían siendo (de nuevo, recuerden las cruzadas) el grupo a señalar. Son potencialmente terroristas. Se tiene miedo a la “islamificación” de la sociedad. Abundan los artículos donde el motor principal parece ser dar miedo. Y el miedo es una fuerza sumamente peligrosa. Satanizar al otro, tenerle miedo nos pone en el inminente riesgo de cegarnos. De no ver que quizás el otro no es tan diferente de nosotros. Un ejemplo: usted, trabajador en su país, académico, fácilmente puede pasar a ser un inmigrante intruso y potencial terrorista al cruzar una frontera. Así sea al país vecino. (Los mexicanos en Estados Unidos, los centroamericanos en México, los colombianos en Ecuador, los latinos afuera etc). De un momento usted, cambia de bando, de nosotros a el otro, en país extraño.

Pero nosotros también tenemos un enemigo. Y me temo que lo tendremos para rato. Con nosotros, quiero decir los colombianos. Y el enemigo nuestro desde hace 5 décadas es la guerrilla. Todo es culpa de la guerrilla. Si sólo vemos la Tv colombiana y escuchamos a muchos de nuestros gobernantes y sus expertos, si los mineros fueran colombianos la tragedia habría sido culpa de la guerrilla. Ese es nuestro enemigo. No importa cuantos parapolíticos tengamos, no importa que el narcotráfico se haya metido en nuestro congreso, no importa que paramilitares hayan estado en la Casa de Nari, el enemigo es la guerrilla. Hoy Ernesto Yamhure en Caracol volvió a alertar sobre la guerrilla. Dijo que Santos no ha llevado la Seguridad Democrática como debe ser. Que el barco no tiene capitán, más o menos. Y el Ex-presidente pide desde donde esté y por todos los medios – sobre todo Twitter- que no se puede aflojar un milímetro a la guerrilla. Todos unidos contra la guerrilla. Así nos unamos con narcos. Y de paso llamemos “periodista mafioso” quien tiene otro foco de atención que no sea la guerrilla.

Es el miedo el que nos llevó a elegir a Uribe de presidente. Miedo a la guerrilla, muy alzada y muy aletosa que se levantó de la mesa de conversaciones y no quiso decirle que sí a todo lo que Pastrana propuso. Es que negociaciones aquí parece decir que sí a todo lo que el gobierno proponga. Como si nuestros sucesivos gobiernos de verdad nos representara a todos y además tuviera autoridad moral.

En todo caso, el enemigo lo hemos tenido ya bastante tiempo y lo seguiremos teniendo. Y nó porque de facto lo tengamos, si no también porque lo creamos. El ejército nos quiere convencer de que ese es el único enemigo. O sinó miren la entrevista en el Espectador: El computador de Jojoy es el Wikileaks de las Farc hecha al almirante Edgar Cely, comandante de las Fuerzas Militares. En toda la entrevista el Almirante no dijo una sola palabra de las mal llamadas BACRIM (Bandas Crimininales Emerjentes) – aquellas que los que vivimos aquí conocemos como: ERPAC, Nueva Generación, Rastrojos, Urabeños, Aguilas Negras. Los herederos de los paramilitares – muchas veces compuestos por desmovilizados y comandados por mandos medios de los paras  (Recordar el finado Cuchillo, jefe del ERPAC, antiguo paramilitar en los llanos). Esos grupos delinquen a diestra y siniestra y en el análisis de fin de año el Almirante ni los nombra.

El hecho que no sean de su jurisdicción no quiere decir que puede ignorar esa realidad que se desarrolla a los ojos de sus hombres, Almirante Cely. Porque es que muchos colombianos no saben que esas BACRIM no son jurisdicción del ejército porque son simples y llanas bandas criminales, no terroristas. No importan que se comporten como paras, que masacren y promuevan desplazamiento, que recluten a la fuerza. Las BACRIM no son terroristas y no son competencia del ejército. Son competencia de la policía. Sobre todo de la policía rural. Que con pocos recursos tiene que enfrentar a las BACRIM. El ejército sólo las combate si de por casualidad en el lugar donde estén no hay policía y estas bandas estén asaltando a la población civil. Todo sobre las BACRIM lo puede leer en el informe de Human Rights Watch: Herederos de los Paramilitares, la nueva cara de la violencia en Colombia.

Para mí que trabajé en Ecuador con refugiados colombianos que llegaban contando las barbaries no sólo de la guerrilla sino sobre todo de estas bandas que andan desbandadas en Nariño, Cauca, Valle (de donde provenían la mayoría de los refugiados) y en otras partes del país (Antioquia, los llanos, la costa) es inaudito que el Comandante de las Fuerzas Militares ni las nombre. Qué dice el General Naranjo? El jefe de la Policía que las tiene bajo su jurisdicción?

Si metieran a las BACRIM en el análisis, inmediatamente se complica la cosa de crear el enemigo. Inmediatamente todo resulta más complicado de explicar. Los herederos de los paras saben quienes financiaron los paras. Los que los financiaron son gente con poder local, político y económico. Es gente que no quiere ser el enemigo. Gente que prefiere apuntar con su dedo índice hacia otro lado.

La guerrilla por más que haya perdido líderes, por más que esté diezmada, acorralada, etc seguirá siendo nuestro enemigo. Es un enemigo necesario para mantener el negocio de la guerra, unir al pueblo y para mantener el presupuesto de las Fuerzas Armadas. Para que todos se sientan de un mismo bando. Nuestros políticos desafortunadamente están muy metidos en negocios oscuros como para que nos pongan de enemigos a los políticos corruptos, a los mafiosos o a los herederos de los paramilitares que tanto financiaron. El lema del partido de la U es “Unidos con Juan Manuel, unidos como debe ser”. Unidos contra qué?

En twitter los seguidores de Uribe lo defienden a capa y espada y llaman a sus críticos de “terroristas”, “mamertos”, “auspiciadores de la guerrilla” e invocan a paramilitares como Castaño para callar esas voces críticas y escrudiñadoras. Ese es el efecto de crear miedo en la población. De repente, quién cuestione y ya no se una al grupo en sus gritos feroces contra el enemigo sino que empiece a cuestionar gente del grupo, se convierte en el otro. Si no estás conmigo, estás contra mí. Algo sumamente peligroso. Porque la primera piedra para construir una sociedad decente es aceptar que somos diferentes, pero iguales en derechos.

La unión es mejor dejarla para el deporte. En la política y en las riendas de un país lo que más ayuda es la diversidad de opiniones. A lo que más debemos tenerle cuidado es cuando nos estén hablando de un enemigo y nos quieran meter miedo. Normalmente la realidad es más compleja y diversa.

Grafiti - la realidad no siempre es como la pintan

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